El campo de la comunicación se convirtió en el principal protagonista en el último medio siglo, principal benefactor y simultáneamente generador de los avances obtenidos en materia tecnológia. Su estructura, ritmos y dimensiones se han revolucionado de manera evidente, palpable. Sin embargo, dentro de esta evolución, se han ido conformando criterios hegemónicos que en mayor o menor medida, controlan el flujo de los grandes espacios comunicativos y de alguna manera perfilan los causes de transmisión de acuerdo a intereses locales de ciertos grupos de poder.
Todos aquellos contenidos que no tengan perspectivas de ser comercialmente redituables, quedan marginados de los espacios y medios oficiales, independientemente de que su presencia sea indispensable para aspirar a un equilibrio comunicativo en la sociedad. Un desequilibrio en el acceso a los espacios de expresión y discusión, contribuye a la imposibilidad de encontrar armonía en las estructuras sociales.
Noam Chomsky identifica a distintos sectores dentro de los medios de “primera línea” o medios convencionales. Por un lado están el entretenimiento-Hollywood, las telenovelas y gran parte de la prensa escrita. Estos son medios que buscan dirigir a la audiencia masiva. Otro de los sectores son los medios de elite. En ellos se concentra el grueso de los recursos financieros y son los que marcan las pautas dentro del entorno mediático. Tienen importantes repercusiones en el pensar y en el sentir de millones de personas y poseen una gran legitimación. Son las grandes corporaciones transnacionales de contenidos mediáticos e información, teniendo como como iconos a empresas como Fox, CNN y el New York Times.
Estos medios masivos controlados, ofrecen divertimiento a la gente. Que el público consuma cualquier tipo de contenidos siempre y cuando no sean serios. De alguna manera la propuesta es que el grueso de la gente, la masa, se encuentre siempre del lado de la expectación, son los espectadores frente a aquellos que generan y controlan las acciones, los medios como actores. Siempre mediante una comunicación unilateral, con una minúscula posibilidad de replica. Es decir, un arrasador y monolítico discurso unidireccional.
Es indispenable que frente a este escenario, los frentes de la sociedad ejerzcan su derecho a expresarse. En este escenario, la comunicación alternativa es el elemento clave para equilibrar la balanca comunicativa y construir un discurso heterogéneo que verdaderamente represente la pluralidad de las sociedades contemporáneas.
Todos aquellos contenidos que no tengan perspectivas de ser comercialmente redituables, quedan marginados de los espacios y medios oficiales, independientemente de que su presencia sea indispensable para aspirar a un equilibrio comunicativo en la sociedad. Un desequilibrio en el acceso a los espacios de expresión y discusión, contribuye a la imposibilidad de encontrar armonía en las estructuras sociales.
Noam Chomsky identifica a distintos sectores dentro de los medios de “primera línea” o medios convencionales. Por un lado están el entretenimiento-Hollywood, las telenovelas y gran parte de la prensa escrita. Estos son medios que buscan dirigir a la audiencia masiva. Otro de los sectores son los medios de elite. En ellos se concentra el grueso de los recursos financieros y son los que marcan las pautas dentro del entorno mediático. Tienen importantes repercusiones en el pensar y en el sentir de millones de personas y poseen una gran legitimación. Son las grandes corporaciones transnacionales de contenidos mediáticos e información, teniendo como como iconos a empresas como Fox, CNN y el New York Times.
Estos medios masivos controlados, ofrecen divertimiento a la gente. Que el público consuma cualquier tipo de contenidos siempre y cuando no sean serios. De alguna manera la propuesta es que el grueso de la gente, la masa, se encuentre siempre del lado de la expectación, son los espectadores frente a aquellos que generan y controlan las acciones, los medios como actores. Siempre mediante una comunicación unilateral, con una minúscula posibilidad de replica. Es decir, un arrasador y monolítico discurso unidireccional.
Es indispenable que frente a este escenario, los frentes de la sociedad ejerzcan su derecho a expresarse. En este escenario, la comunicación alternativa es el elemento clave para equilibrar la balanca comunicativa y construir un discurso heterogéneo que verdaderamente represente la pluralidad de las sociedades contemporáneas.
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