Paredes que Hablan :: Watchavato from I.Sat on Vimeo.
Lo más fino de Arte y Callejero (parte 1)
queremos dar gracias a todos los que han enviado imágenes de arte urbano de sus ciudades, a todos los que pasan a dar la vuelta, a los más de los 200 sitios web que nos incluyen entre sus listas de links, y en especial, a todos quienes hacen de la expresión callejera una realidad cotidiana.
para celebrar hicimos una selección de algunas de las joyitas que han aparecido en arteycallejero.blogspot
salut!

DF, México, 2007.

DF, México, 2008.
Foto: Archivo Callejero / Arte urbano

DF, México, 2008.
Foto: Archivo Callejero / Arte urbano
Foto: Archivo Callejero / Arte urbano
Foto:Daniel Francisco García Holguin

Screw, Puerto Vallarta, México, 2008.
Foto: Contribución de Libelulart
Wachavato traduce con su arte el tema de Pushing Daisies
El arte urbano de Luis Romero, mejor conocido como Wachavato, llenó de vida la silueta de un muerto: en el pasillo del centro comercial Perisur, el artista originario de Culiacán, Sinaloa, preparó la madrugada de ayer una instalación-performace sin nombre, que reunió romanticismo, misterio y muerte, triada temática de la serie televisiva Pushing Daisies, que se estrenará el 10 de abril, a las 22 horas, por Warner Channel.
A ras de piso sólo se veían las tres mil macetas con margaritas amarillas que llenaban la figura de alguien que pasó a mejor vida. Las flores significan renacimiento, volver a ver la luz. El personaje de Pushing Daisies, el niño Ned, descubre que cuando toca cosas muertas éstas vuelven a la vida. De adulto aprovecha su poder en el trabajo diario y para ganar dinero extra ayudando a resolver casos de homicidio.
La historia toma un nuevo y dramático giro cuando Ned (Lee Pace) trae de nuevo a la vida a Chuck, quien fue su novia de la infancia. Ella insiste en que Ned use su poder para ayudar a otros y no solamente para resolver misterios y ganar dinero. Hasta aquí todo va perfecto para los amantes que se rencontraron, excepto por un cruel detalle: si Ned vuelve a tocar a Chuck, ella morirá otra vez y para siempre.
Esto es lo que Wachavato tradujo en su instalación, a la que se acercaron varias personas con curiosidad, sobre todo atraídas por las flores. Para apreciar la creación desde diferentes perspectivas era mejor subir al primer piso.
Arte de la calle
En entrevista, Wachavato explicó que el romanticismo de la serie está reflejado en las flores. Por la tarde se regalaron las macetas a los transeúntes. “Se llevaron la vida, lo interno de ese ser asesinado.
“Esta idea ya ha recorrido varios países donde se ha transmitido la serie, como en Argentina. A mí me invitaron por ser un artista urbano.”
El arte callejero ha sido por tradición rebelde, una irrupción conceptual en el horizonte, pero Wachavato lo ha puesto al servicio de marcas comerciales, como Red Bull o Vans.
En sus inicios, dijo, los policías lo correteaban por grafitear en la calle… Esos días están lejanos. “En este caso me fijo más en la manera en que se verá mi obra, en cómo estará el tránsito. Aquí tuve que ajustarme a los límites de 10 por siete metros. Una instalación es poner objetos en un lugar para apropiarse del contexto o, con más impacto, sacarlos de él. El performance se trata de piezas efímeras; es un acto que sólo sucede una vez.
“Esta podría ser una especie de instalación-performance, ya que en el momento en que se lleven las macetas con las margaritas irá desapareciendo.” Hoy se repetirá la obra.
Sobre la narcocultura
El artista consideró que la instalación, como ejercicio artístico en México, tiene representantes importantes, quienes “están trabajando con medios digitales, haciendo video y multimedia. En mi caso mis herramientas son más tradicionales y con las cuales empecé, como fotocopias o serigrafías. En 2007 hice una instalación para el Festival Zaragoza Latina, en España, algo similar a esta, pero aquella con latas de aerosol, que representaban lo que es México.
“Esa instalación era de ocho metros cuadrados, y dentro escribí ‘chido’. Repartí volantes con palabras como chale y chingados. La gente sacudía las latas y también escribía palabras nuevas”.
Ajustó su arte al contenido de la serie Pushing Daisies, “pero en realidad soy más violento; tengo una serie y principios como Wachavato donde hablo de la narcocultura. Soy de Culiacán y trato más ese tipo de muerte, de narcos, siluetas, personajes acribillados en calles. Me vuelvo violento y hablo desde mi raíz.
“En este caso había que respetar que trabajas con Warner, con la agencia Banana… digamos que también son estrategias, pues la gente se va a llevar un recuerdo (una maceta). Para hacer esta instalación leí algo y vi tráileres. Lo de Wachavato se debe a que soy de Sinaloa, de un lugar donde se habla espanglish. Es un juego de palabras: de watch, ver, y vato, que es chavo o güey. Es decir; mira, güey.
“Hablo directamente desde mí. No me preocupa si la gente ve o no mi trabajo en la calle. Lo hago para marcas desde 2003, y ahora puedo vivir de lo que me gusta hacer”, agregó.
Pushing Daisies fue ideada por Brian Fuller, creador de Héroes, y Barry Sonnefeld, de Men in Black.
http://www.jornada.unam.mx/2008/04/06/index.php?section=espectaculos&article=a13n1esp
Estampas en la Roma
Neomuralismo callejero
Esténciles y stickers forman retablos urbanos que trasmiten poderosos mensajes
La calle, el espacio urbano sitio lúdico por antonomasia a transgredir, a ocupar, intervenir, invadir. A su vez, la mejor salida para aquellos artistas que no se identifican con el mercado o que no acaban de encajar en el circuito tradicional de las galerías y los museos. Instalados en el confort claustrofóbico de la aldea global, de la que profetizaba el estadounidense Marshall McLuhan, solo el sentido de la vista está capacitado para guiar nuestros sentidos por una avalancha de imágenes que nos hablan ahora de lo que las palabras no pueden. El culto a la imagen se manifiesta hoy en día en todos los medios y somos cada vez más dependientes de los estímulos visuales para entender y comprender el mundo que habitamos, tanto para expresarnos como para comunicarnos.
Esto ha generado un debate sobre el tema de los espacios públicos y privados en las grandes ciudades, expuestas al bombardeo o la sobresaturación de imágenes e iconos por todas partes. No importa si es calle transitada o semisola, es blanco perfecto de invasión. Estamos ante un barroquismo de imágenes que nos saturan hasta el hartazgo. Hoy la publicidad es la dueña casi absoluta de la comunicación visual. La publicidad alimenta nuestra adicción a las imágenes.
Para la artista visual Marcela Israel, quien basa su quehacer plástico precisamente en la intervención del espacio "público", el stencil o plantillas, y el sticker, las calcomanías, son una manifestación visual evolucionada del arte callejero. Aunque, agrega, este método lo usaba la propaganda nazi y la generación mundial del 68, no es asunto nuevo ya que en el México del siglo de fines del XIX José Guadalupe Posada colocaba sus grabados políticos metaforizados con calaveras sobre la ciudad tal como hoy lo hacen muchos de los rebeldes del aerosol.
Lenguaje económico
Arte efímero, anónimo, visual. De relativa facilidad para hacer, esténciles y stickers tienen la comodidad de resultar baratos de hacer y son masificables. El stencil puede reproducirse en serie porque es como su nombre lo indica, una plantilla. "Plaquear" la ciudad como si de pegar publicidad se tratara. De influencia estadounidense emplea los altos contrastes y el poetismo de sus sobrenombres como Flux, Prophet, Robo, Asterisco, Neot, Watchavato, por mencionar a algunos de quienes se apoyan en este trabajo artístico para revelar sus puntos de vista sobre el mundo de hoy.
Apoyados por el software, los ejércitos del aerosol y las plantillas han llenado la ciudad con imágenes tan variadas como ocurrentes. Imágenes de Chaplin o "Santo, el enmascado de Plata", Fox y López Obrador, campañas para uso del condón, Bob Marley, Bin Laden, doctores Simil, la Santa Muerte, los narcos, poemas y saludos de cualquier índole son otros ejemplos.
Algunas galerías europeas han iniciado una cooptación de este discurso visual y han adoptado su narrativa como una de las manifestaciones que, principalmente emprendida por diseñadores gráficos, los intervencionistas urbanos hacen para adaptar el contexto a sus intereses visuales. La semana pasada, en la galería *, de Valencia, España, hubo una presentación de esténciles donde participó el sinaloense Luis Romero, "Watchavato". De 32 años, es diseñador gráfico de formación y ve en lo que hace una labor consciente de "neomuralismo callejero". Opina que los taggers o grafiteros, aquellos que ponen sin ningún argumento estético o ideología su firma en cristales del Metro y paredes, "son una corriente que no sabe qué quiere". El stencil y las calcomanías son para Watchavato una expresión personal sobre su natal Sinaloa, donde la cultura del narcotráfico y la música de banda son la esencia del lugar, en sus imágenes hay una referencia irónica a las narco ejecuciones.
Cortar y pegar
A su vez, las calcomanías colocadas incluso en el Metro, buscan provocar una "contraseñalización", una saturación de señalizaciones. Usar postes de luz, puestos de comercio ambulante, anuncios viales como medios efectivos de difusión de una marca que es uno mismo. Hacen uso de medios previamente inventados para atraer público. Por ejemplo, unas calcomanías donde se ve a una mujer exuberante muestran abajo la leyenda "Prophet Anarquia" o los de Watchavato con una ametralladora, de fondo sangre desparramándose y abajo la leyenda "Saludos Sinaloa".
Es jugar con el humor y la comunicación. Periférico, Insurgentes, Coyoacán, Xochilmilco y toda la periferia de la ciudad son tapizadas con calcomanías de diversos gustos, colores y anuncios. Todo es blanco perfecto de ataque y ocupación. No se escapan ni las patrullas, ni las estaciones del Metro, ni las iglesias.
Filemón Alonso
El Universal octubre 2005
Estación periferia, 2007

Metro Pino Suarez, D.F., México, 2007
Una muestra de la expresión de la cultura urbana contemporánea.
Participaron: Colectivo Neza Arte Nel, Neuzz,Guillermo Heredia, Watchavato, Mr. Fly, Ricardo Alonso y Oval-Sego.


































